Xul Solar    
 

Martín Fierro y los pintores

Aunque Martín Fierro era fundamentalmente una revista sobre literatura y el grupo que la conformaba estaba compuesto por escritores, las artes plásticas tuvieron un interesante espacio en ella. Colaboraron Xul Solar, Emilio Pettoruti y Norah Borges. Pedro Figari participó en la aventura y firmó una crónica del Salón Nacional de 1924. Abundaban artículos sobre artistas argentinos renovadores que habían regresado de Europa y exponían en Buenos Aires, como el escultor Curatella Manes, mientras que la memorable exposición de Pettoruti en Witcomb en octubre de 1924 fue anticipada por un artículo de Xul Solar, entre otros. Animador de las incursiones de Martín Fierro en la plástica fue Alberto Prebisch, un arquitecto con amplia preparación en bellas artes, quien firmó asimismo un trabajo sobre Xul. Sobre el Prebisch crítico de arte dijo Oliverio Girondo -mentor, en parte capitalista, protagonista literario y luego memorialista de la aventura Martín Fierro- que "se apartaba por primera vez del convencionalismo esclerotizado de nuestros aristarcos esculpidos en papel mascado". La revista reprodujo cuadros y publicó trabajos de Norah Borges, Camille Pissarro, Carlo Carrá, Julio Castellanos, Marie Laurencin, Maurice de Vlaminck, o sobre ellos, así como artículos generales acerca de arte moderno, y reproducciones de Seurat, André Lothe, Picasso, Rousseau, Chagall, Van Dongen, Benedetta Marinetti, esposa del inventor del futurismo, Max Ernst, Gauguin, Dalí, además de algunas obras clásicas poco conocidas que la revista rescataba, como una Eva de Cranach, o una Pieta de El Greco. También dos esculturas precolombinas, que Martín Fierro usó para criticar el "decorativismo" de finalizarían muchos conflictos y errores humanos. Las lenguas artificiales, según lo recuerda Georges Steiner en su Después de Babel, desde el Volapuk de J. M. Schleyer (1879) hasta el Esperanto de L. L. Zamenhof (1887) son auxiliares creados para facilitar relaciones económicas y sociales y atenuar los efectos del aislamiento chauvinista en un mundo lleno de tensiones".
El cuento de Borges "El Congreso", incluido en El libro de arena 11975), fue quizás el último de los relatos en clave que escribió y en él retrata a muchos de sus amigos de los años veinte. Ese cuento es crucial para interpretar el mito de la comuna anarquista supuestamente fundada por Macedonio Fernández en la selva paraguaya en los primeros años del siglo XX. En mi Macedonio Fernández. La biografía imposible (2002) analizo en detalle las complejas conexiones entre aquellos episodios, la realidad de Borges, Macedonio y otros personajes de la época y el nacimiento de diversos mitos literarios. Está también Xul en medio de estos hechos, con su inclinación por las sociedades secretas y esotéricas. Baste señalar aquí que Alejandro Ferrari, el protagonista del cuento, es enviado a Londres por El Congeso, esa organización mundial -que podría tener algo del Pan Klub de Xul- para estudiar... el esperanto.

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