Susana Rodriguez    
 

Polípticos

Susana Rodríguez acentúa el giro hacia la indagación visual de lo biográfico. Se trata de una búsqueda proustiana del tiempo perdido, que se desencadena a partir de escenas primarias provenientes de fotografías y papeles antiguos que la artista toma como núcleos a ser desarrollados en técnicas mixtas....

Una de esas escenas primarias surge de una fotografia tomada en Mar Del Plata en la que una Susana niña, en segundo plano, está sentada en el alfeizar de la ventana, sonriendo entre tímida e intimidada. En primer plano en el centro de la escena aparece un hombre de pie, con las manos en los bolsillos del pantalón, posando con cierta arrogancia: alguien que hoy, muchos años después, resulta un perfecto desconocido para la artista adulta. Detrás del hombre, la puerta de entrada de la casa luce como un rectángulo oscuro, como una vía de acceso a la memoria. El desconocido, como un obstáculo inquietante, ataja a quien quiera aventurarse a penetrar en el recuerdo. La imagen del arrogante extraño se repite varias veces a lo largo de la exposición, en distintas obras, trabajada de diferentes modos; incrustada en secuencias más amplias y contextos diversos.

La serie de polípticos podrían pensarse como un intento de reproducción pictórica, dibujística y gráfica de los procesos de la memoria y del olvido.

La obra central "facetas de vida" está formada por más de un centenar de pequeños cuadritos de igual formato, que se distribuyen en dos grandes núcleos irregulares a unos diez metros de distancia, unidos por una hilera de otros que ofician de pasaje entre ambos núcleos.

Susana Rodríguez coloca su propia historia congo motor narrativo de la imagen. En ese trabajo la artista traza un recorrido a través del cual revisa su vida y su obra, del mismo modo arbitrario y obsesivo de la memoria: con escenas, colores e imágenes recurrentes, retoques, presencias a veces entrañables, a veces inquietantes, ausencias seguras, zonas por momentos llenas, otras vacías, papeles escolares y así siguiendo...

La pintora y dibujante intenta con la imagen seguir los caprichos, acentos, borramientos, adornos, modificaciones de los recuerdos.

En el impactante políptico, aparece el mecanismo de la construcción de la imagen que persigue S. R.: el entrecruzamiento productivo entre vida y obra, memoria y olvido, sueño y vigilia y demás dicotomías.

Del mundo de imágenes que surge cuando se trabaja metódicamente con los recuerdos y las fotografias antiguas, la pintora elige y descarta aquellos que resultan niás punzantes y funcionales para su poética. El itinerario resulta sorprendente desde lo visual y también dramático en el sentido de reafirmación de lo irremediable del paso el tiempo:
"... En la extraña realidad del sueño (escribe al pie de la impactante obra sobre papel donde sobresale el trabajo con el color, apareció aquello que despertó en mí, el deseo del deseo en el vacío...".

En cada obra el recuerdo y la distancia que impone el tiempo no necesariamente pulen asperezas y sensaciones del pasado, sino que, de algún modo, se destilan para pasar a formar parte de una gran estructura niás compleja e inclusiva.
Como si un relato mayor -cada uno de los polípticospermitiera múltiples entradas e incrustaciones y sirviera de red de contención tanto de estilo y tono.

La artista juega con el caos de sus fuentes y el orden contrastante de la imagen. Entre uno y otro se produce un proceso de selección y elaboración que la llevan a un orden formal y compositivo muy riguroso.

FABIAN LEBENGLIK
Editor y crítico de arte. Director del Centro Cultural Ricardo Rojas de la Universidad de Buenos Aires desde 2(11)2. Editor de la sección
de Artes Visuales del diario Página/12 desde 1989. Fundador y editor de Adriana Hidalgo editora.
Marzo 2003

Facetas de vida, técnica mixta sobre tela, políptico, c/u 25cm x 23cm, 2002-3
 
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