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ARTE PLÁSTICO: INFINITO PARTICULAR
Extracto de la revista "Myriades 1 "Nº 1/ Junio-Agosto 2007- Pág. 18- 19
Por Chelsey Henderson
De África al body art
La idea de que el cuerpo humano es en sí una obra de arte, una superficie que intervenir, se encuentra originariamente en las formas artísticas de diferentes tribus de África y Oceanía, como las decoraciones realizadas con pigmento blanco por la tribu eunoto en África, los tatuajes maoríes o los que se hacen en henna sobre manos y pies las mujeres de la cultura guerda del Sudeste africano.
Sin las connotaciones espirituales y religiosas de las culturas mencionadas, en Occidente artistas contemporáneos -especialmente a partir de la década de 1960- también proyectaron el potencial del cuerpo como obra en sí, material artístico y superficie pictórica. Así, se crearon movimientos y técnicas que tienen como eje central el cuerpo.
Bajo el ala del conceptualismo imperante en ese entonces surgió lo que hoy se denomina body art, movimiento que adquirió peso significativo en la década de 1980 con la idea de que todo era ilusión y, por ende, no había nada más real que el cuerpo. El body art utiliza al cuerpo, con frecuencia el del propio artista. Un claro ejemplo es Marina Abramovic, quien en la obra denominada Rythm O (1974) permaneció de pie junto a una mesa llena de elementos con los cuales invitaba al público a intervenirla: cortarle la ropa, el pelo, pintarla ... sin jamás imponer una objeción. Por su parte, el espectador, cuyo cuerpo podía a su vez participar de la obra y modificarla, la volvía obra y objeto de ese trabajo.
En referencia más directa al arte africano, artistas de diferentes disciplinas comenzaron adesarrollar la técnica del body painting, cubriendo con pintura los cuerpos de modelos, como pudo observarse en la megamuestra Cuerpos Pintados realizada en Buenos Aires el año pasado. Así, el cuerpo se vuelve obra de arte efímero, en movimiento y en mutación.


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