Carlos Gorriarena
   
 
Llanto por nadie
Acrilico sobre tela
100x100cm
Frigorifico Latinoamericano Acrilico sobre tela
130x130cm

En la ultima década acude a menudo a la ironía y el sarcasmo para abordar los podes oficios: el de los hábitos regimentados, el de las ceremonias, el de las modas sociales, el de los medios electrónicos, el del turismo, el de las leyendas históricas. Son alegorías de un universo tribal, consumista, insensible, de cuya existencia nos alerta con bruscos e inesperados toques de alerta sobre la creciente cosificación humana. Por ello remarca que el show lo tiene todo. Este vomito agridulce nos salpica (...) Hace ya mucho tiempo que en el mundo la extensión ha suplantado a la profundidad.
Si, como se ha dicho, todo artista verdadero es hijo de su tiempo, Gorriarena lo es en plenitud. En los largos años que han mediado desde su primera exposición, dio testimonio en su obra de una Argentina azotada por las convulciones institucionales y las turbulenciassociales.
Los cambios, por lo menos en los últimos años, se han ido dando casi como si yo no me diera cuenta, como las arrugas, las marcas que el tiempo, la vida, van dejando. Las influencias del exterior han sido múltiples.
Desde mis conversaciones con amigos entrañables y no forzosamente pintores, al olor de una época, mas que a influencias puntuales. Los personales avances de la vida, las crisis, los momentos de bonanza y definitivamente como cosa muy importante el transcurrir social y político.


 

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