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¿QUIERES SER FRIDA KAHLO?

Por Agustina Fernández

Extracto de la revista "Gata Flora" Número2, página 30
www.revistagataflora.com

  "Presentarl como a una artista Mexicana suena pobre. Y como a la mujer de muralista Diego Rivera, injusto. Por que fué mucho más: revoluiconaria, vanguardista, creativa, libre, carismática, seductura, inteligente, avasalladora...
Por eso, a cien años de su nacimiento, vaya este homenaje a una mujer que, contra todo destino, creó y representó - hasta un trágico final - su propio personaje: Frida Kahlo"
                                                                                                                                

             Las cejas anchas, arqueadas y juntas. La sombra de un bigote sobre una boca delineada. El peinado, meticulosamente armado. El vestido de tehuana y un anillo en cada dedo hablar de Frida Kahlo. Pero, ¿qué son cada una de estas marcas sin la fuerza de su mirada, sin k personificación de su actitud o la seducción de su personalidad? Un disfraz ridículo. A cien años de su nacimiento, el 6 de julio de 1907, la pintora mexicana se ha convertido en un ícono, para muchos de culto. Como suele pasar, los honores como plástica los disfrutaron más sus herederos que ella, su casa se convirtió en un museo y se publicaron varias biografías además de películas y obras de teatro. Pero a diferencia de tantas otras personalidades que suscitaron semejante mitificación, la adoración que genera Frida Kahlo no se le debe a nadie más que a ella. Porque creó su propio personaje cultivó su éxito, eligió y fue por el hombre que le aseguraría tanta fama como adrenalina pintó postrada en una cama e hizo realidad lo que muchos se conforman con soñar En un principio fue "la mujer del muralista. Diego Rivera", pero pronto su nombre deje'. de necesitar referencias hoy brilla en remeras zapatillas y hasta en botellas de tequila.
        El mercado lucra con su imagen y, ya en su época varias contemporáneas imitaban su look. Pero ¿qué hizo Frida Kahlo para convertirse en la depositaria de tantos anhelos del imaginario colectivo? Magdalena Carmen Frida Kahlo y Calderón es su nombre completo. Fue la tercera hija del segundo matrimonio de Guillermo Kahlo. Este fotógrafo judío alemán había tenido dos hijas con otra mujer, que murió al parir. Pero Frida siempre fue su preferida: la única a la que puso un nombre alemán (significa "Paz" en ese idioma) y a través de ella sublimó su interés por el arte y su sueño de tener un varón. "Aunque mi padre estaba enfermo, para mí constituía un ejemplo inmenso de ternura, trabajo y, sobre todo, de comprensión para todos mis problemas". Ambos sufrieron graves enfermedades. El era epiléptico y ella tuve) poliomielitis a los seis años. Esto hizo que se identificasen aún más. De su madre, Matilde, decía que no se había casado por amor, sino por no haber encontrado otra opción a una edad en la que las mujeres "debían" casarse. Era ultracatólica y nunca aprobó la relación de su hija con Rivera. En su infancia hay varias anécdotas que anticipan su vocación de rebelde, pero una la pinta tal cual: su hermana mayor, Matilde, decidió fugarse con un tipo que su familia no aceptaba. Y fue Frida, sus siete años, la que planeó la escapada y la cubrió esa noche. Desde chica generó sentimientos contradictorios en quienes la rodeaban: entre la fascinación y el fastidio. Así fue el vínculo que mantuvo con su hermana menor, Cristina, su confidente y fiel asistente."Kitty", corno Frida la llamaba, fue su sombra y una mujer capaz de entender porqué de las diferencias que se hacían con ella. Como, por ejemplo, que fuera la única de las hermanas que asistiera a la universidad par ser doctora. Esta fue la época de "los cachuchas (nombre tomado de una gorra que usaba: para identificarse), un grupo de amigos compañeros de estudios de la Escuela Nación Preparatoria a la que asistía la crema de la sociedad mexicana.
         Había muy pocas mujeres y la excéntrica Kahlo era lo suficientemente inteligente como para ser una ellas. México se encontraba en pleno renacimiento, empezaba a verse los frutos de la revolución que había acabado al país de la dependencia con Europa y el orgullo nacional estaba en boga. "Lo cachuchas" tenían fama de irreverente y si bien se identificaban de una manera romántica e idealista con el incipiente nacionalismo, no se involucraban demasiado en política. En ese grupo, Frida conoció su primer novio: Alejandro Gómez Aria; Con él tuvo su primera vez, conoció a Diego Rivera y sufrió el accidente que determinaría el resto de su vida. Sentado en el andamio -raya y rollos asomando , Diego era el blanco perfecto para Frida sus amigos. Y durante el tiempo que el gral Rivera estuvo pintando el mural que le había encargado para el anfiteatro Simón Bolívar la Escuela Nacional Preparatoria, la colegial fue a molestarlo varias veces. A sus 36 años el muralista ya era gordo, feo, desarreglado insoportablemente egocéntrico, además de un hombre casado. Pero a Frida le provocaba demasiada fascinación como para no hacer nada ;Panzón! -le gritó desde la oscuridad donde se refugiaba con su Alejandro. ¿Quién anda ahí? -contestó Rivera. Y obtuvo risas corno respuesta. Esto desató una pelea con Lupe Marín, la mujer de Diego que, acostumbrada a las infidelidades de su marido pensó que sería otra de sus amantes. Ese fue el primer encuentro de Kahlo con su futuro marido. El 17 de septiembre de 1925 —aún estudiante—tuvo un accidente que influyó decisivamente para que Frida Kahlo sea Frida Kahlo. Se subió a un colectivo con su novio Alejandro para volver a su casa en Coyoacán y chocó con un tranvía. Varias personas murieron en el acto, mientras ella, atravesada por una barra de hierro (el pasamanos), comenzaría su nueva vida: la de mártir. Tres fracturas en la pelvis y múltiples roturas en la columna vertebral, la clavícula, las costillas, la pierna y el pie derechos y el hombro izquierdo dislocados fueron el desalentador diagnóstico al que Frida sobrevivió durante 29 años con más de 30 operaciones. La postración y el encierro le impidieron seguir con su carrera de medicina, pero a cambio supo encontrarse con ella misma. Y fue desde su cama, pintando mariposas en su corsé de yeso -y luego autorretratos-: ("Me pinto a mí misma porque estoy a menudo sola y porque soy el tema que mejor conozco"), que descubrió su vocación de artista, o una necesidad ele mostrarle al mundo su dolor. Entonces, a través del arte, Frida se reinventó a sí misma. Una vez recuperada reanudó su contacto con Diego Rivera, entrando a su círculo íntimo Tracias a su relación con la fotógrafa italiana Tina Modotti.
         El muralista la incentivó a seguir pintando, como lo hizo el resto de su vida. Y, al cabo de unos meses, el elefante y la paloma —como solían llamarlos— se casaron por primera vez el 21 de agosto de 1929. Lo amó tanto como lo sufrió, ya que el muralista gustaba de acostarse con sus modelos y abusaba de cierta fama de gran amante que se había ganado. Pero ella no se quedó atrás. ¿Frida Kahlo se iba quedar llorando por su desgraciado destino de mujer engañada? Claro que sí lloró, y mucho, pero se vengó con cada hombre y mujer que pudo, haciendo de su sexualidad otra gran historia para contar. Rivera era una estrella marxista, el héroe que defendía los derechos de los pobres a través de sus murales y uno de los principales miembros del Partido Comunista. Pero cuando los magnates del capitalismo yanqui -entre ellos Rockefeller- le encargaban una obra para sus edificios, a él parecía perdérsele la bandera, y con gusto accedía a los innegables placeres de una vida con más dólares. Así fue como el matrimonio viajó varias veces a los Estados Unidos (Nueva York, Detroit o San Francisco) y conoció a la alta sociedad norteamericana. "Es espantoso ver a los ricos haciendo de día y de noche parties, mientras se mueren de hambre miles y miles de gentes", escribió más tarde Frida. Muchos de sus relatos son de esa época. No estaba conforme con el snobismo que allí se promulgaba, además no le gustaba que la vieran como "la esposa de Rivera". Y, sumado a esto, allí perdió uno de sus tres embarazos. Frida empieza a obsesionarse con regresar a México. Y pinta Allí cuelga mi vestido, donde representa su colorido traje de tehuana en medio de los grises rascacielos de Manhattan.
         Kahlo critica el capitalismo y la pérdida de los valores humanos y, a diferencia de la mayoría de sus obras, no se incluye en ésta porque se siente emocionalmente lejos de ese mundo. De vuelta a su país, la luego famosa casa doble -unida por un puente- que su amigo, el arquitecto Juan O' Gorman les había construido al estilo de la Bauhaus, los esperaba en el barrio San Angel. Diego vivía en la más grande, pintada de rosa, y Frida en la más pequeña, azul. A veces dormían juntos, pero después de la pérdida del embarazo el médico le había recomendado a ella no tener relaciones sexuales. Su marido no estaba demasiado preocupado y fue en esta época que mantuvo relaciones con Cristina Kahlo, entre otras. Inspirada en una noticia de la época, Frida pintó Unos cuantos piquetitos (1935). Resulta que un hombre mató a puñaladas a su mujer y cuando le preguntaron por qué lo hizo respondió: "Solo fueron unos cuantos piquetitts". Cristina y Diego entendieron el mensaje. A principios de 1935, y en un intento por librarse de esa relación enferma, Frida se mudó sola a un departamento. Claro que no por eso dejó de ver diariamente a Diego. Y su independencia solo duró un año, con un viaje a Nueva York en el medio y un romance con el escultor Isamu Noguchi. Pero la paloma no podía estar sin su elefante y volvió con él. En San Angel apenas pinta: En cambio, reanuda su actividad politica.
         La guerra civil se libraba en España y en México Frida funda, con otros simpatizantes de la causa republicana, un comité de solidaridad para ayudar a este bando. Junto a Diego lideran una campaña para dar asilo político a León Trotski, el revolucionario soviético, que se instaló junto a su mujer, Natalia Sedova, en la casa azul, donde solo quedaba el padre de Frida, que se mudó por pedido de ésta. Una vez más, a Frida la sedujo el deseo de sentirse parte de una auténtica leyenda y tuvo un romance con Trotski. Duró poco y siguieron amigos. Ella le regaló un retrato para su cumpleaños y luego fue acusada de haberlo matado, hasta que se resolvió que había sido un estalinista español. La carrera de Frida empezaba a tornar vuelo. Exponía y pintaba mucho. Pero ella no se tomaba demasiado en serio. Por aquella época conoció al poeta francés André Breton, y el mismísimo padre del surrealismo encontró en su obra la esencia de su pensamiento. En cambio, a ella le parecía un pedante y decía cosas como: "Las grandes cacas del surrealismo no entienden que nosotros nos movemos entre lo material y lo etéreo con la misma facilidad que una rana salta de la tierra al agua". Hablaba de los mexicanos. Y más tarde: "Pensaron que yo era surrealista, pero no lo fui. Nunca pinté mis sueños, solo pinté mi propia realidad" Entre quienes se entusiasmaron con su arte estaba el galerista neoyorquino Julián Levi, que la invitó a exponer. Frida aceptó encantack y viajó a la gran manzana. Así, por primer: vez, brilló lejos de Diego: posó para la tape: de la revista Vogue, vendió varios cuadros y se enamoró del fotógrafo Nikolas Muray ("Solo Diego está tan cerca de mi corazón como tu...") que le sacó las fotos que mejor la representan. Pocos meses antes de que empezara la Segunck Guerra Mundial, Kahlo fue a París pan participar de una exposición dedicada a Méxicc que organizó André Breton. Y las damas parisinas morían por su look (la diseñadorv Elsa Schiaparelli, una de las grandes firmas de la década del 30, le rinde un homenaje cor una colección). Pero lejos de dejarse cautiva] por París, Frida la considera una ciudad ce decadencia: "Me da asco, es tan intelectual y corrompida que ya no la soporto (...).Valió pena venir solo para ver por qué Europa se está pudriendo y cómo toda esta gente, que no sirve para nada, provoca el surgimiento de los Hitler y de los Mussolini". Entonces cancela una muestra que le ofrece en Londres la galerista Peggy Guggenbein para ver a su fotógrafo en Nueva York. Pero cuando lega, éste va estaba con otra. Y eso no es todo. Lana vez de vuelta en México, Diego había vuelto con Lupe Marín y le pide el divorcio. Frida entra en una depresión. "Espero que la salida sea alegre y espero no volver jamás". La última etapa de su vida la pasó en la Casa Azul, donde nació y murió. Le amputaron .una pierna, atravesó muchas operaciones de columna, sufrió alcoholismo, se cortó el pelo :i señal de duelo y pintó frenéticamente. En su paleta abundaba el amarillo, que ella asociaba -como lo afirma en su diario íntimo- con enfermedad, locura y miedo. Además, el 8 de diciembre de 1940 se vuelve a casar con Diego Rivera. En una carta a su doctor-amigo escribe: "El recasamiento funciona bien. Poca cantidad de pleitos, mayor entendimiento mutuo y, de mi parte, menos investigaciones respecto de las otras damas que de repente ocupan un lugar preponderante en su corazón". Pero no todo fue traumático durante sus últimos años, y un ejemplo fue su docencia en La Esmeralda. Esta era una escuela de arte para chicos pobres creada por el Ministerio de Educación mexicano. Rivera también daba clases allí, junto a otros grandes de aquella época. Frida dirigía una clase de pintura. "Solo quiero ser su amiga", les dijo a sus alumnos la primera vez. Y en lugar de pintar, les enseñó a contemplar el mundo. . •
        En 1953 la mexicana Lola Alvarez Bravo organizó una exposición exclusiva para -Frida en su galería de arte contemporáneo. La fotógrafa y galerista era muy amiga de Kahlo, y como sabía que su mayor anhelo era hacer una muestra individual en México decidió hacerle el regalo en vida. Esta es una de las anécdotas más fuertes y cinematográficas de la vida de la artista: ¿la imaginan en su cama -estaba muy mal de la columna- en medio del vernissage, brindando y recibiendo felicitaciones? Surrealista. Pero ésa no fue su última aparición en público. En julio de 1954, con una bronconeumonía, fue a manifestarse en silla de ruedas contra la invasión imperialista de Estados Unidos en Guatemala. Llevaba una pancarta con una paloma en cuyo pico decía: "Por la paz". A los pocos días murió. Tenía 46 años. Algunos hablan de un suicidio -Rivera lo sugiere en sus memorias- mientras que otros aseguran que fue por una embolia pulmonar. Lo cierto es que no se realizó ninguna autopsia. Entonces, como en las historias de final abierto, cada cual elegirá su final posible. El mito ya estaba creado.