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MIJN SCHATJE, Niñas melancólicas
Extracto de la revista "90+10"- Nº 16 ; Abril 2008- Pág. 60- 63
Por Leonor Silvestri
Según relata Johann Nikolaus Forkel, el biográfo del famoso compositor Bach en la biografía que publicó en 1802, las partituras conocidas con el nombre de "Variaciones Goldberg" fueron encargadas a Bach por el conde Hermann Carl von Kayserlingk de Dresde para que el clavicordista de su corte, Johann Gottlieb Goldberg, lo entretuviese con ellas durante las noches de insomnio del conde. Del mismo modo, la artista francesa Marie Blanco Hendrickx -también conocida como Mijn Schatje- revela con su arte digitallow brow o pop surrealista más oscuro y tierno de las imágenes de nuestra infancia, en una repetición ad infinitum, pero con variaciones de pequeñas niñas de cuentos de hadas, todas ellas una suerte de "Alice in Wonderland", encantadoras y tristes como si algo trágico les hubiera acaecido.
Descontracturada, joven e irredenta, Mijn está presa de las formas de difusión de la más extrema juventud: flog, blog, las vidas paralelas de realidad virtual Second Life (contra quien se descarga: "desafortunadamente cuando lo visité descubrí que sólo revela una imagínación pobre y más estúpida que la gente de carne y hueso. Allí nada tiene sentido ni valor, sólo se trata de armas, juego, prostitución, shoppings,salIvando unas pocas excepciones"), y MySpace, desde donde suenan los dulcísimos acordes de la artista sueca Lykke Li que bien podría ser' la voz de las muñequítas si éstas cantaran, y que advierte acerca de la conexión de Mijn entre ilustración, música, literatura gótica y el mundo onírico, como algo más que sólo una moda pasajera, tal como se evidencia en otras artistas relacionadas como Camilla d'Errico,sólo por dar un nombre al pasar.

A pesar de sus escasa edad, Mijn no sólo asombra por lo definido de IIlla estética con sello propio, sino por la cantidad de trabajos publicados en los más prestigiosos medios internacionales: Wear, Blackpool, Blink, Nude, y la consagración en Illustratíon Now! Volume 2 de Taschen, elegida para la edición 2007, donde comparte cartel con 150 ilustradores de todo el mundo, con estilos que van desde lo más tradicional hasta el riesgo en su estado puro, bajo la tutela del editos brasilero Julius Wiedemann. Pronto también formará parte de la publicación a cargo del prestigioso diseñador gráfico Die Gestalten Verla.

Más aún, en febrero inauguró su primera muestra como "solista" en la moderna galería KochX Bos en Ámsterdam con música a cargo de la japonesa Kumi durante el estreno, y sponsorship de Fornarina, para cuya colección 08 se encuentra actualmente trabajando, con una escultura a partir de un dibujo de su propia autoría.
Al mismo tiempo, las ediciones limitadas de sus dibujos pueden conseguirse en Arts Factory en París, Carey Helford Gallery de Los Ángeles y Wasteland, en la galería KochX Bos de Ámsterdam, concept sto re en Second Life y, a pesar de sus sentimientos encontrados con la realidad virtual, también montó una exposición en la isla arty "Tableau" de la realidad virtual.
Del mismo modo, y sin proponérselo, Mijn alimenta el eterno debate sobre el uso de la computadora -siempre a la orden del día- en la batalla entre ilustradores "pura sangre" y quienes son una especie de criaturas complejas y anfibias, cruzadas con el diseño gráfico, como es este caso.
Si bien hoy casi no hay nadie que no utilice en alguna parte del proceso creativo alguna herramienta digital, es importante destacar que esta joven artista, que antes fue diseñadora gráfica y consultora para firmas tan importantes como Ekler'O'Shock, Recordmakers, Sony Entertainment, Reebok, Women management N Y, Publicis Roma y Avant Garden records, crea sus imágenes a partir de vectores, pero la computadora no genera el dibujo.
Tal como confiesa Mijn en la entrevista que mantuvo para 90+10, ella comenzó a muy temprana edad dibujando a mano, pero pronto descubrió que "el software vector era una herramienta que me permitía expresarme en mi totalidad, no porque no me gustara dibujar a mano, sino porque me sentía más a gusto, más cómoda haciéndolo con computadoras que con la pintura clásica, para luego desarrollar mi propia técnica lowbrow, aunque al principio tan sólo fue una etiqueta que la gente le dio a lo que yo hacía sin que yo siquiera supiera qué era el pop surrealista".
Así, Mijn demuestra una vez más que las nuevas tecnologías aplícada al arte son exactamente eso, nuevos modos de expresión, nuevos canvas que reflejan de manera idónea los ánimos inquietos de los y las artistas actuales. Mijn prosigue: "a partir de ese momento, intenté conseguir todo lo que estuviera a mi alcance del movimiento conocido como pop surrealista americano, el cual me parecía mucho más atrapante y atractivo que el arte contemporáneo europeo", S in duda, viene a la mente el nombre de Mark Ryden, ícono del surrealismo pop norteamerican cuya influencia en los trazos pueden advertirse en la obra de Mijn, inspirada en un mundo propio y privado, en una realidad soñadora conectada con las dimensiones oníricas que no le da relevancia a aquello que se conoce idealmente como "la verdad".

Incluso, en lo que se refiere a métodos compositivos y técnicas, Mijn sorprende por lo desestructurada, dibujando primero "el rostro del personaje, luego, poco a poco, las sombras y los cabellos uno a uno, mientras mi cerebro trabaja por su cuenta acerca de lo que realmente voy a hace'" más tarde". El contexto en donde se insertan esas misteriosas imágenes sólo viene dado a posteriori: "las recién nacidas y su aspecto general me conectan y me inspiran, dependientemente de cómo se vean y las emociones refiecten, para insertarlas en un cierto marco".
Su capacidad y talento es el de una esponja marina, absorbiendo todo lo que encuentra a su paso en las calles parisinas donde vive, cuando viaja: desde fashion shows o exhibiciones de arte, recitales de música -adonde se atreve a concurri r sin saber qué banda toca o qué estilo de música hace-, la literatura erótica soft, la música lo-fi, la moda vintage, la cultura japonesa en su veta más extraña, y todo aquello que sea inesperado y desconocido. Desde su propio blog, la ilustradora comenta acerca del temor a la idea de perrderse que tienen los niños, temor que desaparece con los años, cuando se descubre que "una puede leer un mapa o conseguir un medio de transporte, o preguntarle a la gente cómo ir a tal o cual llegar."

De adulta, lo único que se pierde, y no es menor en relación en su arte y para comprender la singular belleza de la sensibilidad de esta artista, "es a los seres queridos, o cuando alguien enloquece o se va sion dejarnos una dirección." Y, para darle interactividad a la página, Mijn te pide que le cuentes tu propia historia sobre extravíos.
De hecho, para demostrar cómo lo personal de un modo u otro afecta el arte, en ese espacio público explica porqué ha estado ausente y no disponible durante un tiempo, debido a la muerte de su abuelo. La niñez, siempre presente en la obra de la ilustradora a través de un mundo imaginario que pacientemente comenzó a construir en la timidez y el ostracismo de una infancia atribulada a pesar de que sus abuelos holandeses solían vivir en un castillo del siglo XVIII donde ella pasaba sus vacaciones, que asegura cambió su vida o por lo menos "avivó su imaginación". Y, a pesar de que no todas las familias tuvieron su propio castillo donde criar a una princesa moderna, "pero todos se merecerían tener uno", Mijn afirma que su público se reconoce de todas formas en su arte, que habla de "soledad, dolor, belleza y otras emociones que no tienen edad".
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